martes, 1 de septiembre de 2015

Esta mañana.

                                                          Esta mañana.


Que despertar mas lindo me diste esta mañana, acariciar tu voz firme y sincera, dulce y melodiosa fue la caricia mas linda de mi día.
Fue el susurro de acompasados acordes, de trinos y clarines que me llevaron a mirar el horizonte.
Me llevaron a recorrerte todita, a acariciarte dulcemente mientras seguía escuchando esa melodía divina que salía de tu boca.
Te recorrí inmensa y despaciosamente, tratando de llegar  a tu alma, tratando que al unísono comulgáramos en un beso profundo.
La melodía continuaba y mis manos te acariciaban, tus palabras derretían mi mente, se calaban en lo más profundo  del alma y  el vaivén de esa voz me arrullaba, me enamoraba.
Fue un hermoso despertar, un sincerar cotidiano de realidades y sueños, un momento apaciguador, a la vez tierno y dulce. Te dibuje en mi mente y te veía radiante, podía seguir cada gesto y cada movimiento de tu boca, podía palpar la inusitada canción que compartías, podía sentirte completamente,  llenaste el día, la mañana, el sol.
Te sentí mujer, te sentí mía, sentí el roce de tu cuerpo en tus palabras, me acariciaste entero en un segundo, me llenaste de vida de ánimo y sosegaste el mar en ese instante.
Ojala todos los días fueran como este día. Nuestro día.


Jack Sikleb.

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