UN INSTANTE-17 ANOS.
Es cierto que cuando llegaste, no tenias nada, solamente el apoyo
de tu padre, tu hermano, gaucho, y la esperanza y fe de lo que depararía el futuro conmigo.
Con tu pequeño salario, y la esperanza,
fuiste escalando en el tiempo y conseguiste, irradiar de felicidad, para que en
un corto tiempo, tu y yo, pudiésemos reunirnos.
Llegue, y que fantástico momento, poder
reunirme con él sueño de mi vida, tu y ese retoño primaveral que habíamos
tenido. Ya tenias, aunque compartido, algunas cosas, que tendría que empezar a
salvar, para poder tener nuestro hogar, nuestro nido de amor.
Creo que empecé a estudiar un poco, y
con la suerte, de recibir un pequeño salario, que unido al tuyo, sumaban a la
semana $170.00. con esta ridícula suma, pudimos vivir por lo menos un año, no
mal, pues, con algunas cositas extras que hacia en la escuela, la fotografía,
que en ese momento nos ayudo bastante, sobrevivimos a las vicisitudes del
tiempo y los inconvenientes del clima, y de tener una hija, la cual teníamos,
como dices, con agua o nieve, llevar a cuidar, para poder hacer nuestros
trabajos.
Paso un ano y la suerte apareció.
Pudimos comprar nuestro primer carro. Viejito, grande, pero caminaba y era de
nosotros. Suma irrisoria seria, al decirte que costo $ 80.00.hacia un año había
llegado a este nuevo país. 15 de octubre de 1.977. un sábado.
Hacia ya 9 meses, en nuestro país natal,
habíamos contraído matrimonio, unión que debería durar para siempre, en esa
lucha desigual que seria la vida, con sus problemas, con sus sinsabores, con
sus alegrías y satisfacciones. Eso ocurrió un 3 de enero de 1.977.un día lunes,
9 de la mañana.
Que bonito es recordar y volver a vivir
aquel instante. Tu te fuiste a trabajar a la federación, y yo me fui a mi clase
de matemáticas.
Pasaron varios años, las obligaciones y
deberes crecían. Ya teníamos mas confianza en el nuevo suelo y la esperanza
seguía creciendo, en tener una vida mejor y un lugar más placentero, para
nuestra hija, y para nosotros mismos. Fue cuando vinieron a visitarnos, mis
padres. Ya había conseguido otro trabajo, pues el que tenia, lo había perdido
por el nuevo reglamento del presidente entrante en poder, el cual, quito los empleos
innecesarios como seria en aquel entonces, el mío
Ellos se fueron enamorados del nuevo
mundo, con la esperanza de regresar, con sueños y nuevos prospectos. Hubiese
sido la vida perfecta, para un sueño quimero. Pero en esa visita, tuve el
primer accidente, el cual tú lo adjudicas al alcohol. Tienes la razón, pero en
fin, algo de bueno salió, mi padre nos regalo otro carro y el dichoso
accidente, después de otro año, nos dio la cantidad de $ 5.300.00 con los
cuales, pudimos pagar algunas deudas y tener algunas otras cosas que
carecíamos. Pude convencer a mi padre,
para que me prestara el dinero del negocio, que nos abrió las puertas, del
fracaso. Digo fracaso, porque más adelante, tocare este tema y veras que la causa
de los problemas, la causa de todo lo que pasa, empezó por la ambición, la
desmedida ambición que el dinero, nos hace tener para responder a las
obligaciones creadas, para poder responder a las necesidades y compromisos, que
uno ha adquirido.
Tuve que viajar a mi país a recoger el
dinero. Salí el 28 de julio de 1.979. dices que me gaste el dinero del
accidente, pero si recuerdas, traje conmigo $ 7.200.00, los cuales cubrirían,
casi el valor del nuevo negocio, que nos costo $9.200.00. seguro que si compre el pasaje con el otro
dinero. Lo demás nos lo habíamos gastado y como ves, siempre he tratado, que
todo lo que consigo fuese para nosotros. Tal vez me he pasado en algo, ya que
como todos, soy humano, tengo algunas debilidades, como los cigarrillos, la
cerveza y en ese entonces, dármelas, de conquistador. Todo trascurrió bien y regrese a nuestro
hogar, dos días después de mi cumpleaños, un 29 de septiembre de 1.979, sin
antes mencionar, la fiesta de cumpleaños, que me dieron en casa, la cual
recuerdo, con tanta gente y entre ellas, mi pequeña hija, tan especial, altiva,
personal e inteligente.
Trabajabas en la keyston, y ya nuestras
entradas eran mejores. Saliamos paseábamos, nos divertíamos. Llega una buena
oportunidad y nos cambiamos de casa. Era grande, y grande era nuestro amor.
Vivimos a plenitud lo que venia. Aun me amabas. No importaba nada y seguíamos
luchando por él sueño de amarnos y que nuestra hija tuviese lo mejor.
Nació nuestro hijo en septiembre. Esto
confirmaría el romance y amor que nos seguíamos teniendo. Frustrantes fue el
reconocer y el superar aquella etapa. Lo logramos a medias y ahora, arduamente
tendríamos que luchar mas, por seguir el camino de sufrimiento, que el señor
nos deparo.
Fue cuando pensé que tenia que hacer
algo para poder continuar. Así que hice sociedad con un amigo y quise llevar a
colombia, alguna mercancía y así hacer algo mas para favorecernos. Que
equivocado estaba en ese entonces. Salí en noviembre 4 de 1.980,viernes, que
creo, jamás olvidare. Fue frustrante aquella noche, perder todo y saber que en
casa me esperaban, anciosos por verme y ver mi éxito culminado. En ese camino
duro y sabiendo que tenia que hacer algo por mantenerme y cubrir lo de casa,
tuve que tomar la resolución de vender el granada por $2.000.00 que creo, te
sacaron de apuros por unos días. No fueron tantos los días de ese viaje, pues
estuve de regreso el 18 de diciembre, viernes, un día antes de tu cumpleaños y
12, después del de nuestra hija.
Aquel viaje lleno de problemas y
perdidas, ocasiono algunos trastornos, pero la fe en poder recuperar el tiempo
y el dinero perdido, me hicieron planear otro viaje de regreso ya que lo que
traje acá, no se pudo vender y trataría de venderlo allá de nuevo. Salí en
enero 25 de 1.981,domingo, con la esperanza de que todo saliera bien. Otra vez
me equivoque y el dinero que realmente hice, a excepción de $1.000.00 que salve
para nosotros en efectivo, se perdió, mas un cheque que equivocadamente, por el
ofuscamiento, gire aquella noche que regrese, 20 de febrero de 1.981,martes, el
cual pagaría mi padre una vez y yo lo volvería a pagar, el día de su muerte.
En fin continuábamos con nuestros
problemas, cada día sé hacia mas duro, la enfermedad de nuestro hijo. Buscaba
mitigar la pena con el trabajo y con el alchool. Lo reconozco. Tenia que seguir
luchando y juntos, ya trabajando con tupperware, venían algunas otras
satisfacciones, como viajar, como alguna vez, darnos una escapada, qué la
necesitábamos, a ese sitio que fue springfield, o ir a recoger a tu mama a
florida, recordando que viajamos, sin mi licencia, pues la acababa de perder
por mis primeros 6 meses. Todavía eras tolerable conmigo y podías entender que
nos amábamos y todo esto eran pasatas de la vida, que nos entretenían sin
molestarnos. Como aprendí de aquel viaje. Conocí las camas de agua y la
disfrute contigo. Nos hicimos una meta y la conseguimos después.
llego luego otra oportunidad a nuestras
vidas, y pudimos comprar nuestra casita. Ya no tendríamos que humillarnos
delante de la gente por no tener un patio donde nuestros hijos jugaran
libremente. Donde extender la ropa sin que el dueño dijese algo. Nos metimos en
una gran deuda $ 53.000.00 dólares. Conseguimos con mucho trabajo la cuota
inicial, otra ridiculez, $1.000.00 y los gastos de cierre, pero tuvimos nuestra
casita y el sitio nuestro y de nuestros hijos. Había empezado a trabajar en una
compañía de limpieza y estaba tratando de conseguir algo mejor. Lo conseguí, y
tanto tu, como yo, ya nos sentíamos un poco más seguros económicamente. Sé que
notaras algo cambiado en relación del tiempo, pero tú lo puedes hilar
correctamente, ya que lo de la licencia ocurrió en este tiempo y un poco
cambiado, de lo anterior. Tu sabes que mi memoria no es tan buena como la tuya
pero, continuare con el relato. Para
este entonces, con los problemas de los negocios que creí en mi país, iban a
ser fabulosos, tuvimos que vender la mitad del negocio, a tu padre. Y lo cual
culmina un año mas tarde en la venta total, por las discusiones y problemas que
se me presentaron con él. Otro error más. En fin teníamos, nuestro amor,
nuestros hijos, nuestro hogar, nuestra casa.
Empecé con ánimos en la nueva compañía y
todo iba bien. Pasaron 3 años y medio, hasta que supe de la enfermedad de mi
padre. Cosa de vida o muerte. 20 días de vida, lo cual me hizo viajar nuevamente
a Colombia el 27 de febrero de 1.984,viernes y quedarme allá por muchos días,
por un espacio de 4 meses. En ese espacio creo que aunque hablábamos
frecuentemente, ibas perdiendo, algo, que ahora me doy cuenta, que es. Ibas
perdiendo la fe y la esperanza. Se iba debilitando tu amor, e ibas flaqueando
ante la ausencia y él verte, probablemente sola y sin casi apoyo mío. Sé que
fue duro y a lo mejor, el fin de lo nuestro.
Regrese un 21 de junio de 1.984,sábado,
para poder conservar él puesto que tenia en mi empresa, la cual había
dejado de asistir por 4 meses.
Surgió otra nueva oportunidad, tal vez
con ella, tu recuperaste un poco lo que habías sufrido, y una gota mas de
esperanza, resucitaba en tu vida. Surgió un nuevo trabajo, mas dinero, una nueva
casa, un nuevo lugar, el que tal vez me tendrían alejado de mis amistades, y
así cambiar mis hábitos de la cerveza. Tuvimos una bella casa, comodidades,
satellite, camas de agua para todos, muebles, cosas que con tu trabajo y el mío
conseguimos. Tuvimos satisfacciones de ver nuestros hijos crecer y disfrutar de
lo que una vez soñamos. De ese sueño que en nuestro interior, creemos que algún
día llegara. Duro poco la dicha y otra vez al suelo. El trabajo por el cual
había hecho esa nueva decisión, había terminado. De todas formas, se había
trabajado duro y nuestra situación, podría aguantar por unos días. Digo días y
casi obligado aguantamos 6 meses. Otra vez en el suelo, pero, estábamos juntos
y eso valía la pena. Nos tendríamos que recuperar de la nueva situación.
Tuvimos que pedir, tuvimos que rogar, se empezó a atrasar todo, se nos venia el
mundo encima, y no encontraba nada que hacer. La colecta no era suficiente y
gracias a ella y al casino, aunque no te guste reconocerlo, nos mantuvo fuera
de la crisis total.
Conseguí de nuevo trabajo por $ 300.00 a
la semana e iba a ser muy difícil, rehacer lo perdido y recuperar lo que
habíamos dejado. Perdimos la otra casa, y la gente nos daba la espalda. Poco a
poco y hasta el cuello, seguimos adelante. Seguías cambiando y lo notaba, cada
día era diferente. Escuchaba tus comentarios y me aterraba oírte decir que el
amor cambiaba, que todo era distinto, el cristal de las cosas era de otro
color. Sentía que todos los años que habíamos
luchado, no habían servido de nada. Teníamos nuestros hijos y fue, por lo que
más luche.
Llega entonces nuestra cuarta
oportunidad, en esa lucha que nos habíamos propuesto. Pudimos iniciar un nuevo
negocio, el cual nos daría el sustento diario y tal vez una estabilidad. Me
ayudaste en tus posibilidades ya que nuestro hijo necesitaba mas de tu atención
y de sus cuidados especiales. Iniciamos una nueva aventura y parece que aunque
no como quisiéramos nos daba el sustento de cada día, el pan que necesitábamos
y lo poco que podíamos disfrutar de el, ya que casi no lo podríamos hacer
juntos, ya que el tiempo de organizar, mantener y vigilar el dicho negocio, nos
hacia separar mas. No llegaría a casa hasta muy tarde y no había tiempo de más.
Todavía me querías y aun no te molestaban mis ronquidos. Todavía, podías posar
desnuda para mí y seguir, aunque un poco cambiada por los años, y los problemas
de la vida, pero te mantenías en apariencia, siempre mi amor, siempre mi mano
derecha. Éramos todavía uno. Cuatro en uno.
Paso el tiempo y en ese principio,
trabajaba en la tienda, yo, seguía en la compañía, y cuando terminaba regresaba a continuar tu
trabajo, era doble la jornada, era un sufrimiento callado, pero necesario. Tendría que salir adelante. Llega entonces
la mala suerte y como tu lo llamas, tipo de malas, una noche volví a caer y con
él sueño del día más bueno, del nuevo negocio, empezó otra etapa definitiva, en
nuestras vidas.
Aunque aun, hacíamos el amor
diariamente, todo cambio. Me dijiste que era mejor separarnos, pues no podías
vivir con una persona como yo. Con mi problema y con mis hábitos del alchool,
cigarrillos, amigos. Trate de convencerte y me diste otra oportunidad. Todo
empezó a cambiar desde aquel día. Me vi obligado a retirarme del otro trabajo y
dedicarme de lleno a la tienda. Soportamos por mi culpa, muchos inconvenientes
y trabajos, ya que había perdido mi licencia, por otros 6 meses. Me ayudaste
bastante, pues seguías conmigo en el negocio y fuimos pasando los trabajos y
necesidades juntos. Algo la tienda producía y lentamente, pero seguro íbamos
pagando, poco a poco las deudas que íbamos adquiriendo. Empezó el cambio y como
ya la confianza se perdía, empezaron las discusiones por todo. Si alguna vez me conociste, tendrías que haberte
dado cuenta, que estábamos juntos en todo. En las buenas y en las malas. Hasta
ese momento lo habíamos hecho así. Si alguna cosa me molesta de la gente es,
que si se le da sinceridad, no me la den.
Si todo era nuestro, no había por que tener que esconder nada. Empezaste
con el nuevo y a tu nombre, apartado aéreo. No te dije nada, pero me molesto
muchísimo. Las cosas entre nosotros, iban deteriorándose, veía cada día que tu
interés por mí cambiaba. Tu responder a mi forma de amarte no concordaba, no
encajaba a esa que conocí. Mucho fue el cambio y me decía serán los cambios de
la vida, la madurez, los problemas que hemos tenido, el pasado, ya que todo
aquello me lo sacabas en todo momento. Sé que mi pasado no es muy limpio para
ti, ha sido lleno de engaños, lleno de gentes que no me convenían, lleno de
rencores, de frustraciones, de todo. Pero creo, que si tu analizas, el corto
espacio de estos últimos 16 años, no todo ha sido del todo malo. Todo era
distinto, no me querías junto a ti, me rechazabas, no podía acariciarte, si
quería darte una caricia, me reprochabas, si quería mirarte, me decías, que no
eras un animal raro. Terminaron tus besos, y hacer el amor paso a cuando tu
querías, y era menos frecuente cada vez.
Empezaste a planear tu viaje a Europa y
a ahorrar dinero, empezaste a sacar tus propias tarjetas de crédito, a sacar
tus propias cuentas de banco. Te comprendo ya que todo lo que había a nuestro
nombre estaba sucio. No conseguíamos mas puertas abiertas, ya que mi nombre
aparecía en todos los sistemas de crédito que existen en este país. Pero cuando
esto se enturbio, fue por poder llenar el requisito de vivir, de sacarlos
adelante, de que todo fuese más fácil. Pero tu querías tu nombre limpio y alto
sobre todas las cosas. Lo lograste. Que
sorpresa que me di cuando una noche, llego a casa y voy a buscar algo en la
caja fuerte y a un lado encontré $ 3.800.00 dollares, que no eran míos. Me
dijiste que eran de tu hermana, que era para tu famoso viaje a verla. Que ella
te regalaba los pasajes. No me importo, pues merecido té lo tenias. Trabajaste
mucho, aunque solo esa satisfacción de todo esto, te hubiese tocado. Lo único que me disgusto, es no saber de tu
boca, los planes y proyectos que tenias. Me sentía engañado, yo seguramente, he
hecho muchas cosas que no te gustaban, pero en cosas de planes, dinero,
negocios, viajes, siempre eras la primera en saberlo. Eras mi mujer, la parte
de mí, que había elegido para ser y proyectar todo mi futuro, mis sueños, mi
vida.
En fin, todo esto mas tarde quedara
escrito, es un proyecto que tengo. Escribir la historia nuestras vidas. Tendrá
que ser mas detallado y te lo cuento pues aunque estemos separados por los
caprichos de la vida, fuiste, serás y seguirás siendo mi mujer, mi esperanza y
el sueño que aun no he completado. Jamás
perderé la esperanza que un día me digas que me necesitas, no prostituyéndote
como me dijiste, ya que usas unos términos lindos, pues eso no lo pensaste las
veces que hicimos el amor antes de casarnos, las veces que lo hicimos en un
closet, o en un carro, las veces que te acaricie en las discotecas o las veces
que lo hicimos en tu casa, al lado de tus padres y en silencio, para que no nos
escucharan. Prostituirte con tu mismo esposo?. Al ser que más a conocido tu
intimidad, al ser que le has dado los hijos, al ser que siempre ha velado por
ti. Al ser que si estas enferma, sabrá ayudarte. Al ser que conoce cada rincón
de tu cuerpo. Que palabras, que locuras. En este momento me acabaste el alma.
Seguiste cambiando y todos los días lo
notaba más. Te empezaron a molestar mis ronquidos. Ibas haciéndote muy fuerte y
ya podrías resistir sin mí. Es cierto que lo note y nada podía hacer para
cambiarlo. Te molestaba el cigarrillo y trate de dejarlo. Lo deje por tres
meses y nada conseguí de cambio en ti.
Me doy cuenta que realmente yo soy el culpable de todo. Ya analizaremos mi culpa en todo esto. La
forma en que perdiste la seguridad en mi, la forma en que tu confianza en mi
desapareció. No pensé que tratar de dárselos todo, iba a costar mas que, haber
sido un irresponsable y un tipo sin interés en darles lo que necesitaban.
Llega mi caída final y volví a caer como
cristo. Tercera vez. Ya Maria no me levanto. Ya todo acabo. Viene la
crucifixión. Es la muerte es él ultimo paso, es el fin de todo lo que he
hablado acá. Es el camino cortado, que en un abismo que se mira no tiene fin.
Estoy acabado, estoy en el fondo y sé que no me levantare. Vino tu decisión de
separarnos y de que cada uno empiece una nueva vida. Como pretendes tu, que yo pueda iniciar una
nueva vida, si ya la lucha termina. Si ya él animo, la fe la esperanza, se
terminaron?. Cómo se te ocurre que mis manos pudiesen acariciar a otra mujer
que no fueras tu?. Cómo pretendes olvidar aunque sea, estas 5 o 6 paginas que
estoy escribiendo en este momento?. Realmente tu puedes concebir que el amor
termine?.Tu puedes pensar que todo acaba, pero creo que cada día si miras uno a
uno de tus hijos, veras que no ha terminado, veras y sentirás en cada beso que
les des que lo estas haciendo conmigo, que lo estas viviendo de nuevo, que nada
ha muerto, que siempre estará contigo.
Que en estos momentos que estamos separados he visto y comprendido
muchas cosas, que si a cada palabra que nos decimos, aparece una discusión, es
por la tensión del momento, es mi culpa hoy me siento más irritable, me siento
celos, me siento impotente, me siento, incapaz de continuar sin ti. Me siento
nada, tengo celos de que alguien te mire, que alguien te hable, que alguien te
toque, que alguien te bese, que alguien pudiera llegar a conocerte como yo, de
amarte como yo, que alguien pudiese hacerte el amor y que disfrutaras el
placer, que sentiste alguna vez conmigo. Tengo celos de los libros que lees, de
no poder ser yo el que entra en tu cabeza, de no poder ser yo de nuevo, el que
mis ideas, caprichos y necedades, se te metan en tu ser. Me da celos con tus
plantas, ellas reciben tus mimos diarios, reciben ese calor que les das, esa
confianza sincera que necesitan. Tengo celos de todo y de todos. Quisiera que
nadie te mirara, qué nadie te hablara. Por eso fue nuestra, perdón, mi ultima
discusión. Sé que a lo mejor no tengo razón, pero me duele, que alguien te
llame mi amor, que alguien té de las gracias, enviándote un beso por los
favores recibidos. Perdóname, pero no lo resistí, de ahora en adelante, será
distinto. Seguiré confiando en ti como desde el primer día y sé, que con tu
integridad, sabiduría e inteligencia, sortearas la vida y la de mis hijos, en
la mejor dirección posible.
Tal vez, yo, ya no estaré, y no te
preocupes que todo quedara arreglado para que a Uds. nada les falte. Lo que se
me vino encima, no creo sea capaz de resolverlo, pero, tratare. No sé dónde, ni
cuando, pero algo tendrá que suceder.
Todo me ha salido mal y no quiero que mi hija de veras sepa de mi
fracaso. Fracase contigo, fracase en los
negocios, estoy enfermo, económicamente estoy acabado, perdí la vida tratando
de hacer nuestro ideal y nada resulto, y cuando me doy cuenta mi pelo esta
blanco y han pasado 43 anos de mi vida. Ya todo termina y no quiero que nadie
sufra mas con mis problemas y mis caprichos. Ya todo termina y he sacado una
conclusión, entre más bueno seas, entre más débil, entre mas quieras dar, más
malo eres. Que efímero es el amor, que sentimiento ridículo, que caprichoso es
todo en la vida. Cuando crees tenerlo todo, como tu misma lo dices, nada en
realidad tienes. Y como yo lo tenia todo, ahora tendré que aprender a no tener
nada. Lo haré. Y sé que lo único que tengo merecido es la muerte y a lo mejor,
esa, si será mi mujer fiel, sumisa, y realmente, a la que nada tendré que dar,
para que me quiera, a la que nada le importara, que sea como soy, y tal vez
ella si compartirá conmigo la vejez, me acariciara mis canas cuando los hijos
se vayan y dormiremos tranquilos sin reproches, ni lamentos, para toda la
eternidad.
De todas maneras, pase lo que pase,
gracias por todo lo que me diste, por comprenderme hasta donde pudiste, por
amarme como me amaste, por compartir conmigo los ratos tristes, felices, y
amargos, por darme lo que me diste, por la confianza que tuviste en mi, por las
noches de placer, por tus besos, por tu cuerpo, por tu olor, por tu piel, por
tus dudas, por tu apoyo, por enviarme el pasaje, por darme la visa, por
soportarme, por nuestros hijos, por mis errores, por vivir junto a mi 25 años,
y por todos los problemas que te cause.
Recuerda que si sobrevivo y algún momento quisieras cambiar tu decisión,
yo seria otro y seria el hombre nuevo que, aceptaría todo, todo, lo dejaría por
ti y podríamos finalizar el tramo de camino que nos queda, juntos, y te juro,
que felices.
Jack Sikleb.