MIS HIJOS.
Aunque mis cuatro hijos tengan lo mejor del
mundo, el cariño y la comprensión, son cuatro y analizaremos, lo que es cuatro
y cuatro para todos.
Hablemos primero de los hombres, aunque
podrán ustedes pensar que discrimino, pero realmente vamos a empezar con él más
pequeño y desvalido de los demás. Es el
sol de lo imposible, es lo desconocido y es el Dios en mi existencia. Es lo que
alguna vez me ha hecho recapacitar en vivir, en sentir, y en tener que seguir
viviendo.
Es el milagro de Dios, al verlo a el todos
los días, en sus exponencias, en sus malos genios y en su parecer, reviven las
lindas escrituras que todos me traen para que me convenza de la verdad. Eso debería ser un capitulo aparte de la
historia de la creación.
Como nos hicieron a imagen y semejanza de
alguien, pues ese alguien tiene su reconocimiento cada que lo veo, es realmente
lo más hermoso y en lo cual he podido aprender, lo que realmente alguien
necesita aprender.
Mi segundo hijo, es él sueño ideal. Soñador, inconsciente, realizador de sueños
en el mañana. Es la voz parlante ante mí, cuando se siente atrás, la
inconformidad del lenguaje y los números son un Pitágoras equivocado. Es lo más increíble. Es mi cerveza en los
momentos de dificultad. Es el deporte lo que cree que llenara su vida. Es un solo sentimiento al ver las cosas
lindas pasar. Es una realidad hecha hombre.
Es el porvenir sin esperar que la vida sea tan difícil. Es la esperanza de nosotros, es el mundo
futuro en una pequeña piedra que mañana sabrá que la vida es una realidad y no
el juego de hoy. Será el futuro de lo
que él necesita. No el que ha esperado
para nosotros o para el mundo. Es su futuro, su vida. Como quisiera encaminarlo
en las cosas que realmente quiere y no en las cuales las sociedades y las
gentes, quieren que el se encaminen.
De las dos hijas, gracias a Dios, también
son hijas de el. Son lo mas anhelado que
un padre pueda esperar. Son la
continuación de la vida, de existencia, aunque la existencia sea tan libre, sea
tan pura, tan diferente, que nunca podremos detenernos a mirar o a juzgar los
momentos o actuaciones.
Son la real vida, son él verte todos los
días, con trabajo, sacrificio, sudor y muchas veces lagrimas, muchas veces
rabias por no poder llegar, por no poder sé ellas, por no poder servir mejor a sus causas, por
no poder llegar a la cima. Una lucha que sabes que realizaran y yo hoy me
siento más importante, me siento lleno de todo aquello que ellas están realizando.
Yo, hoy las vivo y me siento ellas, me
siento algo en la realización de sus vidas. Es el esfuerzo que cada una de
ellas ha puesto para estar. Para seguir
lo que cada una de ellas quiere. Es la realización mía en el infinito. Es ese ser supremo, el cual quiere que ellas
sigan adelante.
Si nuestros hijos son orgullo para
nosotros, no importa las travesuras que ellos hayan hecho, vivámoslas y
aceptemos que en cada paso que ellos den, aunque nosotros, con fe y esperanzas,
no pudimos hacerlo, ellos están a punto de hacerte tú y de realizar lo mejor de
sus vidas.
Los quiero.
JACK SIKLEB.
FEB.10 1.996.

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