INCOMPRENSION.
Que
difícil es pensar, que en algunos momentos, hasta Dios te da la espalda. Que todo se te revuelca y la vida sabe
continuar con la zozobra. No sabe cuál
es realmente la encrucijada que nos deparo.
Es aquel momento, en que los entendimientos de los seres que amamos, no
son entendimientos, son solo momentos, son solo circunstancias. No son aquellos sentimientos los que nos
hacen reaccionar, son los actos y las creencias, los que actúan, y no le dan a
la razón, el momento de poder sentir, de poder vivir y de poder decidir.
Circunstancias
ajenas, a la real fuerza de lo que queremos, son extrañas a lo que queremos que
se nos entienda, a lo que queremos que nuestra gente nos viva y nos entienda.
Que razón podemos encontrar en la tristeza, cuando se sabe que se ama con
plenitud, con el alma?.
Que
importancia damos a los seres que nos rodean cuando se siente que la vida
siempre esta en contra, cuando se cree que todo lo que se dice es una
contradicción contra el otro o contra sí mismo, muchas veces. Contra los mismos
principios que creímos que teníamos y que en cada momento nos esta doliendo.
A
veces somos tan superficiales en entender cosas profundas, en entender la
esencia misma del amor, de la amistad, de la comprensión. A veces vemos solo
nuestros motivos y no podemos entender los motivos de los demás. Los reales
problemas en los que las personas se han visto involucradas y que sabiéndose
dueños de ellos, tienen que seguir soportando.
Que
duro es verse rechazado por tu mejor amigo y sentir que tu no llenas las
condiciones de su amor, de sus carencias, de sus necesidades básicas, que son
tu comprensión y entendimiento. Que son algún momento de locura en el tiempo y
algún momento de tiempo en su locura.
Tristeza,
es saberse disgregado por un pasado o por un presente, por unas palabras talvez
mal escuchadas, un momento falso de entendimiento, un momento llano de no
comprender el dolor o la tristeza.
Es
el poder de la mente, el poder de no haber sabido comprender internamente
aquello externo, de no poder comprender el dolor o el sufrimiento, de no poder
conocer lo que realmente se tiene, lo que realmente se vive.
Paralizarse
realmente ante la vida por alguien, es hermoso. Es altruistico pensamiento, que
no nos podemos dar el lujo de manejar.
Estamos viviendo y tenemos que continuar, tenemos que sobrellevar las
cargas y dudas que el ser supremo deparo para nosotros. Tenemos que jugar con
las reglas que la naturaleza y ese creador nos designo y que no podemos
cambiar. Porque entonces no tratamos de vivir en paz con nosotros mismos y
dejamos que cada cual haga lo mismo, sin tener que intervenir en cuestionarios
superfluos e incondicionales que nos cambien las razones que nos dieron para
vivir.
JACK
SIKLEB.

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