Carta
a Juan.
Me
encanta cuando me dices que estoy equivocado, porque has aprendido a discernir.
Has empezado otra etapa de la vida en la cual ya creo, estas preparado.
Has
empezado a dudar y realmente así, yo se, que has aprendido a estimar a tus
semejantes.
Has
mirado el futuro y con eso, he aprendido que viste por lo menos, algunas cosas
del pasado.
Has
sentido desesperación por tus padres y he podido entender que por lo menos
sientes admiración por los demás.
Has
desesperado en el amor y por eso puedo comprender que la vida en ese aspecto
tendrá más benevolencia en el futuro.
Te
he sentido desesperado y se que el alma, aprende a situarse después de las
tempestades.
Te
he visto esperanzado y se que esa esperanza, es la ambición de los
grandes.
Te
he sentido triste y has podido entender tu tristeza. Has podido continuar con
la fe.
Te
he visto duro y has podido romper en llanto, hasta en contra de tus principios.
Te
he visto flexible y doblar tu cabeza por tus errores y se que aprendiste a
meditar.
Te
he visto en tus actos y se que los vives, se que los sientes y admiro tu nuevo
mundo. Admiro sentir tu presencia y tu sentimiento entornando mi mundo, quiero
que sepas que me agrada que hoy seas. Que hoy vuelvas a ser. Que hermoso es
para mi, sentir que a mi lado estas y que la maravilla del entendimiento se
lleve a cabo en ti.
Ante
todo he podido compartir contigo mis momentos, duros, suaves, fáciles,
imposibles, mis sueños y mis debilidades de soñar. Mis debilidades de ser y mis
sentimientos de compartir. Gracias amigo por darme esas oportunidades que con
el corazón, algún día realizaremos y porque en el alma, las dudas no quepan,
que las distancias sean solo milímetros y que las dudas sean menos que estas.
Tu amigo.
Jack Sikleb.

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