miércoles, 7 de octubre de 2015

Mi mar y ella.

Mi mar y ella.


Me senté mirando el mar y empecé  a conversar con el y ella. Quise dialogar y preguntarles por mi vida, por mi siguiente derrotero, por mis dudas y por mis pasos.
Creo que obtuve la respuesta y seguiré adelante. Pude desahogar mis sentimientos y aclarar cosas difíciles y creo que esas respuestas infalibles me dan el ánimo de continuar.
Según el cristal con que  se mire, así vemos cada color, así vemos razones y tomamos resoluciones, así que pude aclarar y liberar el alma y mi mente de tantas cosas que están sucediendo.
Ante esa infinita inmensidad, variedad de colores, y majestuosidad, me consagre  a vivir nuevamente.
Me prometí un camino nuevo, unas metas nuevas y unas nuevas esperanzas, daré tiempo al tiempo y no apresurare la búsqueda  de la felicidad, llegara despacito, pero llegara.
Es un camino difícil después de esta odisea, pero tendré que vencer y al final de lo que quede veremos el resultado  de los hechos y momentos.
Seguí contemplando esa inmensidad! Esa inmensidad que siempre me ha ayudado a resolver los caminos  de la vida,  a ver más claro mi sendero y ahora más que nunca con la ayuda de la más linda sirena jamás imaginada, me seguirán ayudando
Y guiando por esta encrucijada de la vida.
Fue un momento reconfortante y un verdadero placer estar  ante mis majestuosidades
Y teniendo una conversación tan definitiva para mi vida. Hoy renazco y hoy regreso, hoy empiezo  a vivir de nuevo.




Cumanday.

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