martes, 19 de mayo de 2015

Envejecer.

Envejecer.


Envejecer es indudablemente la etapa mas fuerte en nuestras vidas, es reconocer nuestras debilidades, nuestros laberintos, nuestro ayer inconciente y vivir el poco hoy que nos queda con la premura con que se apura un claro vaso de agua, porque no sabemos si mas adelante encontraremos otra fuente para calmar nuestra sed.

El tiempo se agota y cada día que vivimos es uno menos en nuestro calendario, la inconciencia nos permite desperdiciar tantos días de nuestro existir y lastimosamente cuando lo entendemos, no nos quedan tantos.  La madurez de un ser humano es increíblemente asombrosa, en nuestros tiempos juveniles, gastamos tanto en vanidades superficiales, porque pretendemos que el espejo nos divierta con la imagen que queremos obtener, hoy es el tiempo de mirarse al espejo y simplemente reconocer nuestra esencia, el tiempo de no ocuparse tanto de la apariencia, que si la cana, que si la arruga, que si la calvicie, pienso en eso y me extremezco, cuando hoy puedo mirarme al espejo y simplemente sentir que la vida palpita dentro de mí.

No soy de los seres que piensan en el ayer como un tiempo mejor o perdido, soy de los seres que sienten que es mejor construír tiempos nuevos cada día, nos queda tan poco...,
Y siento que es un desperdicio de vida poner bajo la almohada el ayer, existiendo el hoy que palpita en nuestros corazones y que será demasiado corto. Porqué no hacerlo bello?

Cuando me invitaste a vivir a tu lado, recuerdo muy bien las palabras exactas con que lo hiciste: quiero envejecer al lado tuyo, sientes en verdad el compromiso tan maravilloso que contiene esa invitación? Porque es una invitación a la vida mientras se acerca la muerte, que tu y yo sabemos siempre nos ronda y cada día que llega, se aferra a nuestro costado con más fuerza cada vez y de cierta forma nos regala la certeza del tiempo por vivir. Lo cierto de todo esto, es que nos queda muy poco tiempo, un tiempo que indudablemente no solo va a ser nuestro ultimo tiempo, sino el tiempo en nuestra vida para emprender otro camino, tan incierto como el mismo tiempo en esta incierta espera en tanto se nos agota el tiempo.       

Cuando nos encontramos, cada uno de nosotros estaba cargado de historias y de vida, realmente no nos conocíamos, demasiados años sin ver a un ser que permanecía danzando en los recuerdos y viajando en el tiempo y la memoria como todas los seres que han participado en nuestra vida, nuestra memoria conserva cada recuerdo feo o bello y somos nosotros los que recurrimos constantemente a ese baúl para lustrar los recuerdos de aquello que tanto amamos un día y que ya no están con nosotros.  No te culpo ni te censuro por haber lustrado el recuerdo de Teresa y por querer revivir ahora muchas cosas que fueron tu pasado y que sé que estás besando día a día, en alabanza a lo que fue hermoso y que llenó tu vida en su momento, ni por querer que su voz te bese y mucho menos te cuestiono por querer vivir con ella tu historia de hoy;  al contrario, siento que amar a alguien es lo más maravilloso que a un ser le ocurra, el milagro de vida que palpita en todo nuestro ser.

Todo esto hace parte de envejecer, lastimosamente cuando te expresé mi deseo de que fueras con ella ni tu ni ella lo comprendieron, yo solamente me sentía y me siento obligada con tu felicidad y no porque sienta que yo no soy tu felicidad, al contrario, porque siento que tu tienes que ser más feliz aún y si yo tuviese que intervenir para ello, lo haría encantada, la vida me ha enseñado que el verdadero compromiso de vida que yo tengo contigo, es que seas feliz.

Bien, han pasado ya nueve años desde el mismo momento en que sentí que encontrarte había sido una real comunión de almas, en verdad las cosas han cambiado tanto que pasaste de ser un recuerdo a convertirte en una realidad, un ser humano con debilidades, con cualidades extraordinarias, con gustos, con fallas, con aciertos, con sensilibidad, con sentimientos, con humildad, con orgullo y lo único que yo he pretendido ver en ti ha sido al ser humano capaz de reconocerse con todo lo bueno y lo fallido que tenga, si te veo más humano te amo mucho más.  El ensueño del recuerdo se transformó en la realidad de esta vivencia que ha llenado mi alma de muchas experiencias; me has compartido tu vida y aunque hoy compartas ahora experiencias e inquietudes con otro ser, conmigo lo has podido hacer también y las veces que me has regalado tu sinceridad de experiencias y sentires las llevo en mi corazón como prenda de tu entrega. Te pido perdón si algunas veces no te he comprendido, pero de lo que no puedes quejarte es que yo no te haya escuchado, siempre he estado atenta al desarrollo de tu vida y al mismo manejo de tus sentimientos, cuando te has entregado a mí, yo te he recibido sin prevenciones, sin orgullos, con la reverencia y todo el sentimiento glorioso que implica la entrega en alma del ser amado y que significa la vida misma.

Estos nueve años han sido toda una realidad, no han sido fáciles y es que vivir con alguien tampoco lo es, hay que hacer demasiadas conseciones y tener siempre la meta de no fallarle al compañero, esa ha sido mi única meta y propósito en todo este tiempo, no fallarte, eres bastante difícil de entender pero estás dotado de una sensibilidad extraordinaria que es lo más bello de ti, puedo perfectamente compararte con un atardecer rojizo y enigmático o con un misterioso y apacible océano.  Siempre fuiste un indescifrable momento en mi vida, ocupaste un lugar, el lugar de siempre en mi ser, tu nombre no solo era tu nombre, pronunciarlo siempre llegó a ser alabanza en mis labios, cuando llegué a tu vida otra vez, ni yo misma podía creer que las vueltas del destino nos pusieran en el mismo camino y que encontrarnos fuera mucho mas que un encuentro. Nunca tuve necesidad de firmar un papel para sentir mi compromiso diario contigo en lealtad, humildad, crecimiento, aceptación, tolerancia, para sentir la aventura diaria de estar contigo. Para sentir mi necesidad de hacerte feliz y poder llenar hasta tus propias carencias, para visualizar un mundo mágico donde solo cupieramos los dos (pido perdón por tanta pretensión), para sentir la necesidad de seguir a tu lado aún en contravía con los rigores de nuestra temporalidad humana y nunca declinar. Nunca tuve necesidad de firmar un papel para sentir que te amo como el ser que eres y que sí podemos ayudarnos a ser mejores. Nunca tuve necesidad de firmar un papel para sentir en cada amanecer un te amo con tus errores y tus debilidades y por eso sigo aquí. Nunca tuve necesidad de firmar un papel para dejarme envolver en el embrujo de saber que el ser mas maravilloso y humano me eligió para llegar al fin.

En estos años hemos tenido muchas estaciones en la vida, en nuestras propias vidas hemos tenido cielos maravillosos e imborrables, hemos tenido cielos y estrellas que nunca antes estuvieron en nuestro universo, lunas y soles que han sido celestialmente especiales y las veces que te he llamado al orden, solo he pretendido que me transportes al universo que me has enseñado, a nuestro universo.  Uno puede amar muchas veces, el corazón siempre está dispuesto a amar y gracias a ello nos convertimos un poco en seres de luz, luz que indudablemente traspasa la eternidad.

Mi fiel propósito de vida ha sido luchar por tu felicidad, es que el regalo que me hiciste al participarme tu vida, en cierta forma me hiciste custodia de todo tu ser, no hasta llegar a tus pensamientos porque de esos tu eres custodio, pero sí de encargarme de que el tiempo de estar a tu lado siempre sea bueno, cuando me has ignorado, si lo recuerdas solo te he propuesto que me trates bien, aunque tratarme bien no sea hacer el amor, tratarme bien es solo que me regales una mirada bonita o que me pongas el brazo encima como me gusta sentir, porque tu energía sigue siendo linda para mi.

Sé que ya son otros tiempos y otros años mas que llevamos encima, no podría pretender ser todo en tu vida como cuando llegué acá, a veces sentía que si respirabas lo hacías para mí, que si soñabas yo era tu sueño y hoy te sigo amando intensamente, pero reconozco que tienes otros sueños, otras ilusiones, otras inquietudes en tu corazón y en tu vida y me sorprendo yo misma por permanecer en tu vida.  Nuestra vida no ha sido fácil, lastimosamente siempre tenemos expectativas y aunque te has ofendido algunas veces, solo quiero que sepas que si en principio mi objetivo de vida era que me amaras los años y el tiempo me cambiaron totalmente la perspectiva de mis sentimientos e igualmente me sorprendo cuando ahora siento que lo primordial en este instante de mi vida es que te dejes amar, a veces creo que no me preocupo tanto si tu sentir no es el mismo, me ocupo más porque el mío sea mejor, me causaría horror que pasaran unos años más y yo me encontrara sin sentimientos hacia ti, tal vez sería el resultado más triste de esta invitación tuya a envejecer y a morir.

Te imaginas que podría ser de nosotros en unos años si no llegamos a comprender el mensaje de vida que nos dió Dios cuando quizo juntar nuestros caminos? Porqué él me ha sembrado todo este amor en el corazón?

Deseo que tú seas mi historia para morir,

Pilla.          

No hay comentarios: