MARTA
Mirando
hacia la inmensidad sombría,
Admire a lo
lejos una estrella,
Reía, si
reía y al mirarla,
Tiritaba
cual hermosa lamparilla.
Aunque en su
alma la dicha no estuviese.
Esa eres tú mi linda rosa,
que en el roble primoroso,
Lloras y lloras. Sí tu,
Sin encontrar alegría.
Jack Sikleb.

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