TU
Cuando en mi vida triste y obscura
llegaste a mi alma como pendiente
tuve en mis manos la gran altura
y tuve tu amor como fresco torrente.
Tanta era mi pena y mi sufrir
que ya mi vida expiraba en delirios
pero llegaste tú y el sol empezó a salir
Y en el campo brotaron blancos lirios.
Escucho tu voz como dulce canto
que siempre retumba en el espacio
y cuando termina viene el negro manto
que ya no llena el lugar de ese topacio.
Si y cuando escucho su reír yo pido a
Dios
que siempre me la cuide, pues sí ella
en la triste soledad dijese adiós,
Yo moriría, pues yo la quiero, ella es
mi dueña.
Jack Sikleb.

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