martes, 1 de abril de 2014

MIS HIJOS.

                                                        MIS HIJOS.  


Aunque mis cuatro hijos tengan lo mejor del mundo, el cariño y la comprensión, son cuatro y analizaremos, lo que es cuatro y cuatro para todos.

Hablemos primero de los hombres, aunque podrán ustedes pensar que discrimino, pero realmente vamos a empezar con él más pequeño y desvalido de los demás.  Es el sol de lo imposible, es lo desconocido y es el Dios en mi existencia. Es lo que alguna vez me ha hecho recapacitar en vivir, en sentir, y en tener que seguir viviendo.

Es el milagro de Dios, al verlo a el todos los días, en sus exponencias, en sus malos genios y en su parecer, reviven las lindas escrituras que todos me traen para que me convenza de la verdad.  Eso debería ser un capitulo aparte de la historia de la creación.
Como nos hicieron a imagen y semejanza de alguien, pues ese alguien tiene su reconocimiento cada que lo veo, es realmente lo más hermoso y en lo cual he podido aprender, lo que realmente alguien necesita aprender.

Mi segundo hijo, es él sueño ideal.  Soñador, inconsciente, realizador de sueños en el mañana. Es la voz parlante ante mí, cuando se siente atrás, la inconformidad del lenguaje y los números son un Pitágoras equivocado.  Es lo más increíble. Es mi cerveza en los momentos de dificultad. Es el deporte lo que cree que llenara su vida.  Es un solo sentimiento al ver las cosas lindas pasar. Es una realidad hecha hombre.  Es el porvenir sin esperar que la vida sea tan difícil.  Es la esperanza de nosotros, es el mundo futuro en una pequeña piedra que mañana sabrá que la vida es una realidad y no el juego de hoy.  Será el futuro de lo que él necesita.  No el que ha esperado para nosotros o para el mundo. Es su futuro, su vida. Como quisiera encaminarlo en las cosas que realmente quiere y no en las cuales las sociedades y las gentes, quieren que el se encaminen.   

De las dos hijas, gracias a Dios, también son hijas de el.  Son lo mas anhelado que un padre pueda esperar.  Son la continuación de la vida, de existencia, aunque la existencia sea tan libre, sea tan pura, tan diferente, que nunca podremos detenernos a mirar o a juzgar los momentos o actuaciones.

Son la real vida, son él verte todos los días, con trabajo, sacrificio, sudor y muchas veces lagrimas, muchas veces rabias por no poder llegar, por no poder sé ellas,  por no poder servir mejor a sus causas, por no poder llegar a la cima. Una lucha que sabes que realizaran y yo hoy me siento más importante, me siento lleno de todo aquello que ellas están realizando.

Yo, hoy las vivo y me siento ellas, me siento algo en la realización de sus vidas. Es el esfuerzo que cada una de ellas ha puesto para estar.  Para seguir lo que cada una de ellas quiere. Es la realización mía en el infinito.  Es ese ser supremo, el cual quiere que ellas sigan adelante.

Si nuestros hijos son orgullo para nosotros, no importa las travesuras que ellos hayan hecho, vivámoslas y aceptemos que en cada paso que ellos den, aunque nosotros, con fe y esperanzas, no pudimos hacerlo, ellos están a punto de hacerte tú y de realizar lo mejor de sus vidas.


                       Los quiero.
                    
                       JACK SIKLEB.
                       FEB.10 1.996.


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