Éxtasis.
Extasiada y sollozante explotaste a tus
placeres, a los caminos eternos de la luz, a los instantes hermosos de un
infinito.
Esa geografía de tu cuerpo, con montañas,
valles. Llanuras y volcanes, irradió al sol y dormitó la luna, en el mas
efímero plenilunio apasionado.
Escarbaste en tus adentros la más hermosa
algarabía de cigüeñas y los manantiales de tus cavernas, humedecieron el mar de
la pasión.
La lujuria acompasada cabalgaba bajo el
oscuro cielo que te rodeaba y la mañana alzó la frente, te amó y sonrió.
El Apocalipsis de tus sentidos, musitó
deliciosas melodías al conjugar el verbo amar, el resplandor del sol y el
fulgor de las estrellas se opacaron con tu mirada radiante y soñadora.
Encantadoramente bella, radiante y
fulgorosa, humana y deliciosa. Estallas en un grito de amor y paz, llenándome
de satisfacciones y colmando el alma de la mejor figura. Tú.
Cumanday.

No hay comentarios:
Publicar un comentario